En respuesta a: política&prosa y las tres preguntas sobre el 1O

La revista política&prosa publica un post en el que realiza una serie de preguntas a especialistas en derecho constitucional, ciencia política, historia, derecho administrativo, filosofía…

Con todo el respeto del mundo y con admiración por el trabajo y la visión de las personas que se han prestado a responder estas preguntas, me he aventurado a escribir este post en el que también he querido dar mi opinión, contestando a las 3 preguntas formuladas por política&prosa.

¿Se deriva un mandato democrático del 1O?

Es imposible deducir que del 1O derivó mandato democrático alguno. No se dieron ni las condiciones, ni las garantías necesarias que requería una votación como la planteada el 1O, como la existencia de una junta electoral o un censo de votantes, que sirven como pequeños ejemplos de un total, y que eliminan la posibilidad de reconocer algún tipo de mandato democrático del 1O.

Este argumento queda reforzado por el fallo del Tribunal Constitucional que declaró ilegal la convocatoria del 1O.

¿Quedará un legado político de aquel día?

Aquel día fue el punto álgido, en cuanto a movilización ciudadana, de una estrategia política fraguada durante años y radicalizada en los últimos meses. Los mensajes lanzados desde el nacionalismo catalán dejaron claro que veían complicado su encaje en España y que llegados a ese punto sólo veían en la unilateralidad la solución al problema.

Si se desprende algún legado político del 1O es el de la voluntad de hacer efectiva la república catalana, en ese momento el nacionalismo catalán no descartaba ninguna vía y acabó apostando por la DUI. Gran error en la estrategia política, como posteriormente quedó demostrado al no obtener reconocimiento internacional alguno de otro país u organismo como nuevo sujeto de soberanía. Cataluña seguiría siendo reconocida como sujeto de autonomía política y no como sujeto de soberanía política.

Por otro lado, hay que reconocer que lo ocurrido ayudó a remover la estructura del estado español haciéndola temblar. Y que la gestión del 1O, sumado a la saturación de casos de corrupción el PP tumbó al gobierno Rajoy.

¿Qué lugar ocupará en la historia de España y Cataluña?

Ocupará un lugar en la historia en función de las consecuencias que haya provocado o consiga provocar, ya que el 1O sigue provocando efectos.

Por lo que ha provocado hasta ahora parece que ocupará un lugar importante en cuanto al toque de atención que supuso para el estado español, en cuanto a la urgencia por actualizar sus estructuras de estado, así como para una modificación de la Constitución Española que vuelva a recoger nuevas sensibilidades sociales, nacionales, culturales…

Por lo que seguirá provocando es todavía una incógnita, lo que es evidente es que ni Cataluña ni España volverán a ser las mismas tras el 1O. Y eso es algo positivo, lo malo es el estancamiento y la falta de transformación, siempre que esa transformación venga de la mano del diálogo, de los acuerdos de amplios consensos y del respeto por los derechos y libertades de las minorías.

Nos será difícil olvidar las cargas policiales por parte de los cuerpos de seguridad del estado, pero no olvidemos que las cargas fueron ordenadas y que el verdadero error lo cometió Rajoy y el Partido Popular en su estrategia política, ¿por qué? porque tenía la opción de no hacer nada, su forma habitual de hacer y entender la política, que hubiera sido lo coherente si realmente decía no reconocer el 1O. En lugar de eso, ocurrió lo que todos vimos y a todos avergonzó.

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